Hispanatolia utiliza cookies propias y de terceros para garantizar el buen funcionamiento de la web y mejorar la experiencia del usuario. Al seguir navegando, acepta el uso de cookies en este sitio web.

Puede obtener más información o conocer nuestra Política de Cookies aquí.

X

Publicidad

Cultura

¿Está el Arca de Noé en Turquía?

29-04-2010 - 05:27 CET | Agencias/Hispanatolia

Así sería según un grupo de investigadores chinos y turcos, que afirmó estar "al 99´9%" seguros de haber encontrado el Arca de Noé en el Monte Ararat, situado en el extremo oriental de la península de Anatolia. ...

Así sería según un grupo de investigadores chinos y turcos, que afirmó estar "al 99´9%" seguros de haber encontrado el Arca de Noé en el Monte Ararat, situado en el extremo oriental de la península de Anatolia.

El equipo declaró que habían encontrado fragmentos de madera de una estructura construída por el hombre a unos 4.000 metros de altura en el Monte Ararat, situado al este de Turquía, y que las pruebas hechas mediante la prueba del carbono 14 ofrecían una antigüedad de 4.800 años, la fecha aproximada en la que teóricamente habría existido el Arca de Noé. La estructura se compone de varios compartimentos, algunos con vigas de madera, que podrían haber servido para alojar a los animales.

"No está probado al 100% que sea el Arca de Noé, pero creemos al 99,9% que lo es", declaró Yeung Wing-cheung, autor de documentales de Hong Kong y uno de los 15 miembros del equipo encargado del descubrimiento. Además el grupo de arqueólogos aseguró haber desenterrado los restos de un asentamiento humano establecido muy cerca de allí y que nadie había descubierto hasta la fecha.

Las autoridades de la provincia oriental turca de Ağrı, donde se ubica el monte Ararat, estudian pedir ahora al gobierno central de Ankara que solicite a la UNESCO la declaración del lugar como Patrimonio de la Humanidad, para que la zona sea protegida mientras se realiza una excavación arqueológica más exhaustiva. La noticia ha sido recibida con entusiasmo en la región, próxima a la frontera con Irán, donde esperan que el hallazgo pueda convertirse en un imán para los turistas. "El monte Ararat es la octava maravilla del mundo... Este puede ser el camino para acabar con los problemas de desempleo de nuestra región", declaró a la prensa turca Hasan Arslan, alcalde de Ağrı.

Según relata la Biblia, Dios decidió enviar el diluvio universal para purificar el mundo y ordenó a Noé construir un arca y llenarla con una pareja de cada especie animal. Cuando las aguas se retiraron, el arca reposó en la cima de una montaña que muchos sostienen que se trata del Monte Ararat.
 
No obstante, la comunidad científica turca recibió con escepticismo y críticas el supuesto hallazgo de los restos del Arca bíblica. "Para tener un barco a esa altura, el mundo habría debido estar cubierto de agua. Nunca ha habido un tiempo en el que el mundo haya estado cubierto de agua hasta una altura de 4.000 metros", afirmó Orhan Bingöl, profesor turco de arqueología.
 
Por su parte el conocido diario de izquierdas "Radikal" no dudó en mofarse del supuesto descubrimiento. "El Arca de Noe ha sido hallada, sólo faltan las jirafas y los elefantes", se pudo leer en el rotativo, que criticaba un hallazgo científico anunciado en una rueda de prensa en Hong Kong con unas pruebas de carbono 14 realizadas en Irán y patrocinado por una empresa que posee un parque de atracciones.

Más sobre: ağrıcristianoschina

Opina:

  • Condiciones de uso:

    ·No se admiten comentarios xenófobos, ofensivos o calumniantes
    ·El usuario se compromete a respetar la legislación vigente y las Condiciones de Uso del portal
    ·Hispanatolia no se hace responsable de los comentarios aquí vertidos
    ·Queda reservado el derecho a eliminar los comentarios que incumplan estas normas o se consideren fuera de lugar

  • Imagen de seguridad Cargar otro diferente

* Campos obligatorios

0 Comentarios

No existen comentarios a esta entrada ...¡Sé el primero/a en participar!

Conforme con W3C: XHTML 1.0 y CSS 2.1

Diseño web: Runrún Comunicación