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Política

Nuevos tiempos para las relaciones entre gobierno y ejército en Turquía

31-08-2011 - 00:50 CET Pablo Gómez | Hispanatolia

Turquía ha sido testigo en las últimas semanas de pequeños pero revolucionarios cambios que han transformado por completo el balance de poder entre civiles y militares, y que han abierto el camino a la democratización de sus fuerzas armadas.

Que las relaciones entre el poder civil y el militar en Turquía están cambiando es un hecho ya incontestable, y que ese balance de fuerzas está tendiendo hacia la democratización de instituciones fuertemente arraigadas desde la fundación de la República como el ejército, también se hace cada día más evidente.

A la imagen que dejaba a principios de mes el primer ministro turco, presidiendo por primera vez en solitario la reunión del Consejo Supremo Militar de Turquía (YAŞ) -habitualmente copresidido por el jefe del Estado Mayor-, se sumaba pocos días antes (a finales de julio) la dimisión en bloque de toda la cúpula mayor de las Fuerzas Armadas Turcas (TSK), un gesto sin precedentes que además de evidenciar el malestar de la "vieja guardia" del ejército turco con la creciente imposición de las instituciones del poder civil -incluido el judicial- sobre el militar.

La dimisión de los cuatro grandes generales de las TSK escenificaba lo que parecía más bien una rabieta pero también la impotencia de un poder militar (Turquía tiene el segundo mayor ejército de la OTAN, sólo superado por Estados Unidos) que ha visto cómo se ha acabado la época en que impunemente ponía y quitaba gobiernos a su antojo o directamente se rebelaba en golpes de estado, de los que Turquía tristemente ha conocido varios a lo largo de su historia. A ello hay que añadir las investigaciones aún en marcha sobre varias tramas golpistas o pseudo-golpistas en las que los militares aparecían relacionados con organizaciones criminales o con elementos ultra-nacionalistas, un complejo entramado cuya existencia no supone una novedad para el pueblo turco -que durante años llamó a esas oscuras relaciones el "Estado Profundo"- pero sí el que un gobierno elegido democráticamente las haya sacado por primera vez a la luz, poniendo nombres y apellidos a sus miembros, llevándolos ante la justicia, y juzgándolos en tribunales no militares.

Aunque algunas personas y en especial ciertos medios afines al kemalismo más recalcitrante insistan en la teoría de la conspiración y en la idea de que el gobierno de Erdoğan lo que busca es poder someter a los militares -a los que muchos consideran como los "guardianes" del estado laico en Turquía-, lo cierto es que la evidencia de las pruebas es abrumadora, que Turquía se acerca cada vez más a los estándares de una democracia occidental, y que el apoyo a la acción del gobierno se plasma con cada nueva mayoría que consigue el partido AKP en las urnas, donde el recurso al miedo mediante aquella pretendida "iranización" que supuestamente quería imponer Erdoğan en Turquía hace tiempo que quedó desfasado, cuando no descalificado por los mismos hechos tras casi una década de gobierno del AKP.

Otro de esos pequeños momentos históricos que quizás por su aparente normalidad pueden haber pasado desapercibidos para el gran público, pero que en Turquía han supuesto toda una revolución, se producía precisamente el martes cuando el recién nombrado Jefe del Estado Mayor, el general Necdet Özel, ofrecía sus saludos y felicitaciones al jefe del Estado, el presidente de la República Abdullah Gül, con ocasión del Día de la Victoria (Zafer Bayramı, en turco), que conmemora la batalla final (30 de agosto de 1922) en la que Turquía ganó su independencia de las potencias europeas tras la derrota del Imperio Otomano en la I Guerra Mundial, y que curiosamente este año coincidió con el inicio de las celebraciones por el fin del mes sagrado del Ramadán, dando todo un doble significado a la jornada.

La escena, en la que el general Özel aparecía saludando respetuosamente al presidente turco, tuvo una especial importancia porque esta es la primera ocasión en la historia de Turquía en la que es el Presidente de la República -máximo representante del poder civil y democrático- el que recibe esos saludos y felicitaciones; hasta ahora, cada 30 de agosto era el Jefe del Estado Mayor quien recibía los saludos tanto del Presidente como del resto de autoridades. La imagen de este año refuerza el papel del presidente turco -en tanto que es el jefe del Estado- como "comandante en jefe" del ejército, tal y como establece la constitución, y por tanto de la preponderancia del poder civil sobre el militar.

Adiós al e-memorándum del ejército

Pero los pequeños aunque importantes cambios "revolucionarios" de las últimas semanas no se han quedado ahí. El Estado Mayor suprimía el lunes de su página web oficial un comunicado emitido el 27 de abril de 2007, conocido popularmente como el "e-memorándum".

El documento, que dicho así puede decir poco, quizás revele toda su importancia si se menciona que desató lo que en Turquía es conocido popularmente como el "golpe virtual". En ese comunicado oficial el ejército hablaba de la designación de Abdullah Gül como nuevo Presidente de la República porque su esposa se cubría la cabeza con el tradicional pañuelo islámico, algo que nunca había ocurrido y que los sectores más estrictamente laicos consideraban como todo un desafío a la rigurosa tradición laica del país euroasiático. Además de oponerse a la elección de Gül como presidente, la cúpula militar hacía toda una serie de demandas al gobierno que mucho recordaban al llamado "golpe post-moderno", que en 1998 acabó con el gobierno de coalición de la primera ministra Tansu Çiller y Necmettin Erbakan cuando los militares amenazaron con sacar los tanques a la calle sin el gobierno no dimitía en bloque.

La diferencia entre lo que ocurrió en 1998 y lo que pasó en 2007 fue que en esta ocasión el gobierno encabezado por Erdoğan -que por entonces aún cumplía su primer mandato tras su victoria electoral en 2002- rechazó el documento y las exigencias del ejército argumentando que los ciudadanos habían hablado en las urnas. No obstante, y por si quedaba alguna duda, el gobierno turco convocó poco después elecciones anticipadas, y en julio de 2007 el partido de Erdoğan no sólo renovaba su victoria sino que además se hacía con la mayoría absoluta, acallando las voces dentro y fuera del ejército que argumentaban que iba en contra de los deseos de una mayoría de ciudadanos turcos. Poco después el nuevo parlamento elegía a Abdullah Gül como nuevo presidente, ya sin tantas polémicas ni manifiestos.

Transformación democrática

En declaraciones hechas el martes a la prensa, el primer ministro turco felicitó a la cúpula militar por la supresión del polémico memorándum de la web oficial del ejército y subrayó que el gesto era un reflejo de cómo las fuerzas armadas del país habían asumido la transformación democrática que está teniendo lugar en Turquía.

Erdoğan reveló además otro dato. Según afirmó a los periodistas, el gobierno había pedido en numerosas ocasiones a los distintos comandantes de la cúpula militar que ha habido desde 2007 la eliminación de ese comunicado, que consideraban anti-democrático. Sin embargo, según dijo Erdoğan, "por la razón que fuera no dieron ese paso", al tiempo que felicitó a la actual jefatura del Estado Mayor del ejército "por haber hecho lo que tenía que hacerse", explicó.

Las polémicas palabras del general Koşaner

El primer ministro turco también se refirió a una reciente grabación aparecida en los medios en la que el general Işık Koşaner -antiguo Jefe del Estado Mayor hasta su dimisión a finales de julio- hacía todo tipo de comentarios revelando fallos en el entrenamiento y la seguridad de los soldados y comandantes del ejército, así como destapando evidentes casos de negligencia e ilegalidad en la lucha contra el terrorismo, incluyendo la muerte indebida de soldados. Aunque Erdoğan no quiso hacer comentarios al respecto y se remitió a la decisión que tomen la fiscalía o los tribunales, lo cierto es que Koşaner reconoció el fin de semana que era su voz la que aparecía en esa polémica grabación de audio y que reafirmaba "cada palabra" dicha en ella.

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