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Opinión

Abdulkadir Selvi

Abdulkadir Selvi

Meral Akşener y el Partido de la Felicidad determinarán las presidenciales de 2019 en Turquía

20-09-2017 - 00:00 CET

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Las elecciones presidenciales de 2019 serán un punto de inflexión para Turquía, dado que es entonces cuando el país hará la transición al sistema presidencial. Tras 2019, el Presidente Recep Tayyip Erdoğan quiere gobernar el país durante otros 10 años por medio del sistema del que él es el arquitecto.

La oposición es consciente de esto. Si es capaz de mantener a Erdoğan por debajo del 50% en la primera ronda de las elecciones, confía en evitar que consiga ser elegido en la segunda ronda. Por tanto claramente 2019 verá o el comienzo o el fin de una era. Será claramente una elección de gran importancia. Turquía no sólo estará votando por un presidente en 2019, la elección contiene significados más allá de eso.

Aunque aún quedan dos años hasta 2019, la significancia de estas elecciones es la razón que hay detrás de los actuales cálculos que se están llevando a cabo por parte de la Presidencia.

El Presidente Erdoğan ya está intentando eliminar cualquier ambigüedad y desenmarañar el panorama que tiene frente a sí. Está dando forma a su estrategia en función del panorama político que vaya a afrontar.

En las elecciones presidenciales de 2014, el principal partido de la oposición –el Partido Republicano del Pueblo (CHP)- y el Partido del Movimiento Nacional (MHP) nominaron a un candidato de ambos partidos, Ekmeleddin İhsanoğlu. El factor clave en esas elecciones, sin embargo, fue la candidatura del líder encarcelado del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), Selahattin Demirtaş. Al recibir el 9,6% de los votos, Demirtaş pudo frenar algunos de los votos “kurdos conservadores” que habrían ido a Erdoğan. Incluso aunque obtuvo algunos votos de los votantes kurdos en la primera ronda, no hubo un apoyo muy entusiasta por Erdoğan entre los kurdos (a pesar de que muchos votantes kurdos probablemente le hubiesen votado si la elección hubiese ido a una segunda ronda).

Desde la perspectiva de la variedad de partidos políticos de Turquía, hay muchos factores críticos que deben ser tenidos en cuenta acerca de las próximas elecciones presidenciales.

Por un lado, los partidos que se quemaron los dedos a causa de la candidatura bipartidista de İhsanoğlu en las elecciones presidenciales de 2014 probablemente nominarán esta vez a sus propios candidatos. Lo que resulta importante aquí es la actitud del MHP. ¿Qué hará el partido que se juntó con el gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) para instaurar el sistema presidencial? ¿Nominará el MHP a su propio candidato, o apoyará a Erdoğan en 2019?

En lo que se refiere al CHP, ¿quién será su candidato? ¿Encontrará un nuevo “Emmanuel Macron”, o el presidente del CHP, Kemal Kılıçdaroğlu, se presentará a sí mismo?

Otra posibilidad para el principal partido de la oposición es forjar una alianza potencial con el HDP en la primera ronda, similar a la alianza CHP-MHP en 2014. ¿Unirán fuerzas estos dos partidos de la izquierda contra Erdoğan, nominando un candidato común o apoyando a Kılıçdaroğlu?

Finalmente, hay que ver qué pasa con Meral Akşener, que está en proceso de establecer un nuevo partido de centro tras abandonar el año pasado el MHP. ¿Y qué pasa con el religioso y conservador Partido de la Felicidad? Es sólo un pequeño partido, pero tendrá influencia en las elecciones de 2019 porque incluso un 1% de los votos tendrá importancia.

La situación con Akşener, no obstante, podría ser un factor clave decisivo.

Su candidatura (para 2019) está ahora considerada como cierta después de que su aliado, el exdiputado del MHP Koray Aydın, anunciara recientemente que será candidata. Sin embargo, muchos siguen siendo escépticos sobre Akşener y están a la espera de que establezca su nuevo partido y demuestre de qué es capaz. Algunos también piensan que su partido podría generar inicialmente una burbuja, pero que al final se desinflará en los próximos dos años.

Esperemos a ver qué pasa.


Artículo traducido del original publicado el 01-09-2017 en el diario turco Hürriyet.

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