Los dos únicos supervivientes de los líderes militares que comandaron en 1980 el golpe de Estado que derrocó al gobierno electo de la República de Turquía, fueron condenados el miércoles a prisión de por vida por un tribunal de Ankara, que ordenó además que ambos sean despojados de sus rangos castrenses.
Kenan Evren, de 96 años y por aquel entonces Jefe del Estado Mayor que posteriormente se autoproclamó presidente del país (cargo que ejerció entre 1982 y 1989) y Tahsin Şahinkaya, de 88 años y que en 1980 ejercía de comandante de las Fuerzas Aéreas Turcas (THK), fueron condenados por la Corte Suprema Criminal nº 10 de Ankara a cadena perpetua después de que el fiscal les acusara a ambos -únicos supervivientes de la cúpula castrense que dirigió el golpe de Estado del 12 de septiembre de 1980- de haber planeado y dirigido la intervención militar que derrocó al gobierno electo y vulneró el orden constitucional.
El juicio contra los autores del golpe de 1980 se inició en abril de 2012 en una decisión que la prensa turca calificó de "histórica" tras la abolición del Artículo 15º de la Constitución, elaborada a instancias de los propios golpistas y que otorgaba inmunidad de facto a los responsables de la intervención militar. Rápidamente cientos de personas -muchos de ellos supervivientes o familiares de las víctimas del golpe- así como asociaciones y juristas presentaron demandas contra los dos últimos responsables de aquellos hechos que quedaban con vida, a los que el fiscal Erdinç Hakan Özdabakoğlu acusó de violar la constitución y el parlamento y de planificar el golpe de Estado al menos un año antes.
No obstante ni Evren ni Şahinkaya han asistido a ninguna de las sesiones del juicio argumentando su avanzada edad y sólo han comparecido por videoconferencia desde el hospital; en sus testimonios ambos insistieron en considerarse inocentes de los cargos y se han mostrado desafiantes, negándose a responder a muchas de las preguntas de la acusación. Los dos ex militares, que ya han presentado una apelación ante el Tribunal Constitucional asegurando que sus derechos han sido violados durante el proceso judicial, han argumentado en todo momento que se vieron obligados a intervenir para restaurar el orden tras varios años de disturbios y violencia política entre grupos de extrema izquierda y extrema derecha.
Turquía vivió uno de los períodos más oscuros y sangrientos de su historia reciente tras el golpe de estado del 12 de septiembre de 1980, en el que el Jefe del Estado Mayor del ejército turco, el general Kenan Evren, derrocó al gobierno electo del primer ministro Süleyman Demirel y se nombró a sí mismo Presidente de la República, un cargo que ostentaría durante casi nueve años.
Un total de 650.000 personas fueron encarceladas durante aquellos oscuros años, en los que se persiguió y vigiló policialmente a 1.683.000 personas. Al menos 230.000 ciudadanos turcos fueron juzgados, principalmente en procesos por motivos políticos, de los cuales 517 fueron sentenciados a muerte, siendo ejecutadas 50 de esas condenas. Así mismo al menos otras 300 personas murieron en prisión a causa de las torturas o de las pésimas condiciones de vida en las cárceles.
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