Eurasia

Hispanatolia utiliza cookies propias y de terceros para funcionar correctamente y recopilar estadísticas sobre el tráfico de usuarios, así como para mostrarte contenidos y publicidad personalizados mediante el análisis de tu navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso en esta web. Puedes obtener más información y aprender a gestionarlas en nuestra Política de Cookies.

X

Publicidad

Sociedad

Turquía conmemora los 15 años del gran terremoto del Mármara

Terremoto marmara 1999

17-08-2014 - 16:30 CET | Hispanatolia

Fue un 17 de agosto, a las 3:02 de la madrugada, cuando la tierra tembló durante 45 interminables segundos en el noroeste de Turquía dejando decenas de miles de muertos, heridos y personas sin hogar.

Desde la madrugada del domingo se iniciaban a lo largo y ancho de toda Turquía varias ceremonias para recordar a las víctimas del fatídico seísmo que en 1999 sacudió la región del Mar de Mármara, al noroeste del país, y que dejó según estimaciones oficiales 17.000 muertos.

Numerosas personas se congregaban desde la medianoche del sábado para depositar flores y rezar en el monumento a las víctimas del terremoto en Yalova –una provincia al sur de Estambul y una de las zonas más afectadas- construido a partir de los restos de los edificios que quedaron destruidos por el seísmo y que muestra los nombres de todos los fallecidos, en un acto al que asistieron además de las autoridades locales varios diputados del parlamento turco.

También en Gölcük, la localidad de la provincia de Kocaeli donde tuvo lugar el epicentro del terremoto de 1999, hubo ceremonias en recuerdo de los fallecidos en la tragedia a las 3:02 de la madrugada, la hora exacta a la que se produjo la sacudida hace ahora 15 años.

45 interminables segundos

Fue precisamente a esa hora, un 17 de agosto de 1999, cuando un seísmo de 7,6 grados de magnitud hacía temblar la bahía de İzmit -a escasos 50 kilómetros de Estambul- y sacudía la tierra durante 45 interminables segundos en una de las regiones más densamente pobladas de Turquía.

Cuando el temblor pasó, numerosos barrios de las ciudades de Kocaeli, Gölcük, Düzce, Sakarya, Yalova y Estambul se encontraban en ruinas, y al menos 17.480 personas yacían muertas -40.000 según estimaciones no oficiales- bajo sus escombros. El terremoto causó daños en 285.000 edificios, dejando unos 49.000 heridos, 600.000 personas sin hogar, una devastación que tardaría años en superarse, y un recuerdo difícil de borrar para los supervivientes y sobre todo para las familias de las víctimas.

Necdet Demir, uno de los supervivientes de la tragedia de 1999 y que se había trasladado junto con su esposa y sus dos hijos al distrito estambulita de Avcılar sólo dos meses antes del terremoto, relata cómo aún hoy día sigue afectado por la experiencia vivida y a menudo sigue creyendo sentir temblores.

“Estábamos durmiendo cuando ocurrió el temblor”, relató en declaraciones a la agencia de noticias Anatolia. “Antes de que pudiéramos levantarnos, nuestro edificio fue demolido hasta los cimientos y nos quedamos todos atrapados bajo los escombros durante alrededor de 15 minutos”. Su esposa fue la primera en ser rescatada, y después siguieron el resto; sin embargo cuando sacaron a su segundo hijo, éste ya estaba muerto. “Desde ese día, soy incapaz de superar el trauma. Es algo imposible de olvidar”, se lamenta.

Bülent Özkan, un joyero que tiene ahora 45 años, fue uno de los afortunados que pudo contarlo sin perder a ningún miembro de su familia, gracias a que se encontraban de viaje cuando todo ocurrió. Él sin embargo sí estaba en casa cuando el terremoto agitó el edificio y finalmente lo desmoronó.

“Como hacía mucho calor, no podía dormir bien esa noche, así que estaba despierto antes de que ocurriera el terremoto. Sentí mi cama siendo sacudida pero pensé que terminaría pronto”, explica Özkan, que como muchos turcos que viven en la región viven acostumbrados a las sacudidas de baja intensidad que se sienten periódicamente.

En esta ocasión sin embargo el temblor fue a más y no sólo no paró, sino que fue tan violento que provocó que el edificio de cinco pisos en el que vivía se viniese abajo en sólo unos segundos sin darle tiempo siquiera a levantarse de la cama. “Durante un rato pensé que había muerto, pero luego me di cuenta de que podía respirar, e intenté arrastrarme a través de los escombros. Encontré un hueco y salí de entre las ruinas. No recuerdo nada más”.

Un desastre que podría repetirse

Son muchas las voces en Turquía que llevan años denunciando que los planes para reforzar las estructuras de muchos edificios en Turquía, especialmente en la metrópolis de Estambul -donde los expertos creen que podría producirse un "Big One" en años venideros- son insuficientes, y que no se ha hecho lo necesario para evitar que la tragedia de 1999 se repita.

Estambul, a sólo 80 kilómetros de İzmit, sufrió también buena parte de las consecuencias del gran terremoto del Mármara y las cifras oficiales hablan de al menos un millar de muertos en la ciudad por el derrumbe de edificios, que no pudieron soportar la violencia de las sacudidas. “Predecimos que habrá uno de magnitud mínima 7,2 en la (escala) Richter en cualquier momento”, señaló el profesor Naci Görür, un geólogo de Universidad Técnica de Estambul, a la agencia Anatolia.

“Nadie puede decir que un terremoto a gran escala no ocurrirá hoy, o mañana”, explicó por su parte Okan Tüysüz, geólogo del Instituto Eurasia de Ciencias de la Tierra. Datos del propio Ministerio de Medioambiente y Urbanismo de Turquía apuntan a que el 70% de los edificios de Estambul se encuentran en riesgo de sufrir daños por un terremoto, y que el 27% se consideran de “alto riesgo” y deberían ser demolidos de inmediato.

Pese a que el gobierno inició en 2012 una serie de proyectos en la ciudad y en todo el país para reforzar y renovar estas estructuras que no están preparadas para soportar un seísmo, Tüysüz apunta a que estas medidas no son suficientes y que muchas de ellas se están quedando en proyectos de transformación urbanística en los que pesa más la especulación y la posibilidad de generar beneficios.

“Algunos procesos de transformación se están llevando a cabo de manera lenta en regiones de alto riesgo (sísmico), mientras que se están realizando rápidamente en algunas regiones que no están en riesgo pero donde el nivel de renta es alto”, denuncia Tüysüz. De forma similar se expresa Görür al hablar de esta cuestión: “Sí, hay algunos trabajos (de mejora urbanística) pero no son suficientes, exhaustivos ni transparentes”.

Opina:

  • AVISO
    No se admiten comentarios xenófobos, ofensivos, calumniantes, o que inciten a la violencia. El usuario debe respetar las leyes y las normas de uso de la web.
  • Imagen de seguridad Cargar otra diferente

* Campos obligatorios

0 Comentarios

No existen comentarios a esta entrada ...¡Sé el primero/a en participar!

Conforme con W3C: XHTML 1.0 y CSS 2.1

Diseño web: Redplanet