El Banco Central de la República Turca (TCMB, por sus siglas en turco) recortó el jueves por sorpresa su tipo de interés de referencia en 425 puntos básicos, pasando del 24 al 19,75%, en la que es su primera bajada en 4,5 años y el mayor recorte de tipos desde el año 2002.
La decisión adoptada por el Comité de Política Monetaria ha sorprendido incluso las previsiones más optimistas de los analistas, que habían previsto como máximo un recorte de tipos en torno al 2,5% después de que recientemente el antiguo gobernador del Banco Central, Murat Çetinkaya, fuera destituido por el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, quien mantenía con él profundos desencuentros por su negativa a bajar los tipos de interés.
La respuesta inicial de los mercados a la medida anunciada por el TCMB pareció ser positiva y la cotización de la lira turca se mantuvo firme y prácticamente inamovible frente a divisas como el dólar o el euro. Y es que muchos inversores han podido ver con buenos ojos esta medida que ayudará a estimular la economía de Turquía, que tenía además uno de los tipos de interés más altos entre los países emergentes.
En un comunicado, el Banco Central explicó que los últimos datos indican una recuperación moderada de la actividad económica a la par que las exportaciones de bienes y servicios continúan mostrando una tendencia al alza, a pesar del debilitamiento de la economía mundial. “En particular, los fuertes ingresos por turismo apoyan la actividad económica a través de canales directos e indirectos”, señalaba la institución.
El Banco Central prevé que la inflación continúe bajando
“Se espera que las exportaciones contribuyan al crecimiento económico, y la recuperación económica gradual probablemente continuará con la ayuda de la tendencia de desinflación y la mejora parcial de las condiciones financieras”, añadía el comunicado, indicando que se espera que la balanza de pagos del país continúe también con su tendencia a la mejora.
De hecho según el TCMB las últimas revisiones de las previsiones de inflación tras los buenos datos de junio (que registró una subida de precios del 15,72%), apuntan a que para finales de año ésta se situará por debajo de las previsiones del gobierno. No obstante el Banco Central insiste en que usará todos los instrumentos a su alcance para asegurar la continuación del proceso de desinflación.
La economía turca necesita mayor productividad, según el Banco Mundial
Por otro lado en un comunicado divulgado el 24 de julio, el Banco Mundial (BM) subrayaba la necesidad de aumentar la productividad de la economía turca para lograr un crecimiento sostenido y mejorar los estándares de vida de la población.
En un informe titulado “Productividad Sostenida y Crecimiento Económico en Turquía”, la institución financiera internacional señala que a pesar de reconocer “la importancia de la estabilidad económica” existen sectores que si se desarrollan pueden proporcionar valor añadido a la economía además de empleo.
En este sentido, el Banco Mundial destaca el impacto positivo de las reformas y la innovación tecnológica en Turquía, pero añade que “las industrias y empresas más productivas no están necesariamente capturando la mayoría de los recursos”. “Aparte de un puñado de industrias, tales como la de vehículos a motor, metales pesados y textiles, la productividad en la industria manufacturera se ha estancando recientemente”, asegura.
El BM hace hincapié también en que mientras que sectores como la construcción o los servicios se han expandido rápidamente en Turquía, también muestran una baja productividad con una tendencia al descenso. “Dentro de los servicios, hay margen para expandir industrias más sofisticadas como las tecnologías de la información y la comunicación, que aumentan la productividad en la industria manufacturera y en otros sectores”, concluye en su informe.
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