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Turismo

La inusual historia de Kars

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14-10-2008 - 00:00 CET Francisco Olmos | Hispanatolia

Hubo una época en la que Kars, cerca de la frontera armenia, tenía la reputación de parecerse al Salvaje Oeste, una atmósfera que describió Orhan Pamuk en su novela "Kar" (Nieve). Sin embargo podría ser uno de los destinos turísticos más atractivos del país.

Hubo una época cuando Kars, en la esquina nororiental de Turquía, cerca de la frontera armenia, tenía la reputación de parecerse al Salvaje Oeste, con hombres a caballo cabalgando por camino sin pavimentar llenos de barro, casi siempre lloviendo, pero de eso hace ya quince años. Esa, no obstante, era la atmósfera que evocaba vívidamente Orhan Pamuk en su novela "Kar" (Nieve), cuyas historias de suicidios y lucha política no hicieron mucho para mejorar la reputación de la ciudad. Sin embargo, hoy en día es un lugar mucho más animado e incluso podría, con algo de imaginación, convertirse en uno de los destinos turísticos más atractivos del país, ofreciendo las suntuosas mansiones de piedra rusas del siglo XIX una extraña escapada de otra fea ciudad de cemento.

Los edificios de piedra son verdaderamente destacables y los hay de diferentes tamaños y formas. Algunos no son más que pequeñas casas en las que vivían los trabajadores más pobres, mientras que otros edificios son orgullosas mansiones con imponentes arcos lo suficientemente anchos para dejar pasar los carruajes de los ricos dueños. Los materiales de construcción de la zona, especialmente el prohibitivo basalto, hacen que la ciudad pueda parecer fría y gris a no ser que el sol brille con especial intensidad. Los mejores edificios están ocupados por organizaciones estatales, colegios, hospitales y oficinas del gobierno. Uno de estos edificios, en Ordu Caddesi, alberga una Sağlık Ocağı (clínica) local, pese a tener una fachada que en Italia probablemente sería un teatro.

¿Cómo apareció este paisaje tan inusual? Kars no esa una de esas venerables ciudades turcas cuya historia se remonta a los griegos y romanos. Al contrario, siempre ha estado orientada hacia Rusia y a lo que se conoce como la Transcaucásia, las actuales Georgia y Armenia. En el siglo X fue la capital de la efímera dinastía armenia de los bagrátidas, uno de cuyos reyes, Abas I (928-951), fue el responsable de construir la famosa Iglesia de los Santos Apóstoles. Ésta puede ser encontrada en la parte más interesante históricamente de la ciudad, donde está debajo del imponente Kars Kalesi (Castillo de Kars). Comparada con otros edificios históricos que pueden verse en la cercana Ani (la principal razón por la cual le gente suele ir a Kars), la Iglesia de los Santos Apóstoles es un edificio tosco. La iglesia fue convertida en mezquita tras la conquista otomana, para ser más tarde una iglesia ortodoxa cuando los rusos se hicieron con el control de la ciudad. Hoy en día está afiliada a la gran Evliya Camii de al lado, un edificio erigido en el siglo XI alrededor del sepulcro del santo musulman Ebu'l Hasan Harakani, que se remonta al siglo XVI aunque fue tan mal restaurada que ahora parece prácticamente nueva.

Encima de la iglesia, Karse Kalesi fue también un producto del periodo de la dinastía bagrátida, aunque ha sido remodelado varias veces durante siglos. La historia cuenta como, primero los bizantinos y posteriormente los selyúcidas, pusieron sitio a la ciudad, éstos últimos expulsando a los bagrátidas en 1064, un par de años antes de que los normandos ocupasen Inglaterra. No ha llegado hasta nuestros días ningún vestigio de la época selyúcida, ni tampoco de la ocupación georgiana que la sucedió entre 1205 y 1514. En este año Kars fue anexionada al Imperio Otomano, y fue durante este periodo que el pintoresco Taş Köprü (Puente de Piedra) fue construido en el Kars Çayı (río). La versión original sucumbió a un terremoto y el puente fue reconstruido a principios del siglo XVIII cuando los hamam de Cuma y Mazlum Ağa, ambos en ruinas actualmente, fueron construidos a ambos lados del río. El Palacio Beylerbeyi, un enorme pero austero edificio debajo del castillo, fue también eregido en el siglo XVI por el temido gobernador Lala Mustafa Paşa.

Más tarde, en siglo XIX, los gobernantes otomanos de Kars se encontraron luchando contra una Rusia expansionista que logró ocupar la ciudad tres veces, la última desde 1877 hasta 1920. Fue durante este periodo cuando las anchas calles de la ciudad fueron construidas, al igual que la mayoría de los edificios de piedra. Sin embargo, lo más impresionante de todo debió ser la Alexander Nevsky Kilisesi (iglesia), actualmente la mezquita Fethiye Camii, donde dos minaretes han sustituido a las cúpulas originales.

Anda por la Cumhuriyet Caddesi desde la Fethiye Camii hasta el Museo de Kars y te darás cuenta del gran número de casas antiguas que se desmoronan en las calles laterales. El ejército tiene unos cuantos de esos edificios de piedra en el centro de la ciudad. Las barracas reciben el nombre de Kazım Karabekir, el general que firmó el tratado de paz con Rusia en 1921, y unos vagones de tren para su uso personal también están en los terrenos del museo.

Para ver más sobre el tira y afloja del siglo XIX en torno a Kars debes ir a la Gazi Ahmet Muhtar Paşa Evi (casa), en Faik Bey Caddesi. Nacido en Bursa, Ahmet Muhtar Paşa (1839-1919) fue un comandante otomano que se convirtió en uno de los últimos grandes visires otomanos. El edificio que usó como cuartel militar en Kars fue recientemente restaurado y el piso de arriba alberga un museo sobre las guerras ruso-turcas. Puede que también quieras entrar en un edificio de piedra similar en la Cumhuriyet Caddesi que alberga la Çağdaş Yaşamı Derneği (Asociación de Vida Contemporánea), donde, en un cuarto del piso de arriba, podrás leer la versión original de la victoria rusa de 1877 según el periódico Harper"s Weekly del Reino Unido.

Ya es suficiente para el pasado. Hoy en día Kars es una pequeña ciudad compacta y agradable donde el pequeño milagro de los nuevos pavimentos y aceras han hecho la vida mucho más cómoda. Uno de los hoteles boutique más inesperados, el Kars Otel, alberga una residencia con clase en uno de los edificios de piedra y el año pasado Kamer Vakfı abrió Mutfak ve Café, un inusual restaurante con clase que sirve comida casera en un suelo de azulejos, con luz tenue y asientos del tipo de Mardin. Fuera, sin embargo, acostúmbrate a toparte con el pastor ocasional que guía a su rebaño por el centro de la ciudad. Inevitablemente, tendrás que apartarte del camino cuando veas aproximarse a un grupo de gansos, porque en Kars, donde los visitantes babean en los escaparates de los tiendas por grandes ruedas de queso y botes de miel, no hay nada que les gusta más a las familias que juntarse para cenar un kaz (ganso) asado cuando llega la nieve.

Dónde quedarse

Güngören Hotel. Tel.: (+90) (474) 212 5630

Hotel Karabağ. Tel.: (+90) (474) 212 3480

Kar"s Otel. Tel.: (+90) (474) 212 1616

Cómo llegar allí

Kars está todo lo lejos de Estambul que te puedas imaginar, así que lo mejor es volar hasta allí con Turkish Airlines (también se puede salir desde Ankara) o Atlasjet. Por lo demás, hay servicios de autobuses regulares desde Erzurum, Iğdır y Artvin.

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