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Política

Una manifestación por la democracia reúne a 5 millones de personas en Estambul

Estambul yenikapi manifestacion

08-08-2016 - 00:00 CET | Hispanatolia

Millones de personas colapsaron el domingo el área de Yenikapı, a orillas del lado europeo de Estambul, en un evento sin precedentes que vio por primera vez juntos a los principales líderes políticos frente al intento de golpe de Estado.

Unos cinco millones de personas según cifras oficiales de la policía turca colapsaron el domingo el área de Yenikapı a orillas de la orilla europea de Estambul para una manifestación “Por la Democracia y los Mártires” con el fin de condenar el intento de golpe de Estado del 15 de julio: un evento masivo en el que de forma inusual los líderes de los principales partidos políticos del país –con excepción del HDP- dejaron a un lado sus diferencias para asistir a una concentración convocada por el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan. Hubo además actos similares en las principales ciudades y capitales de provincia de toda Turquía.

La masiva manifestación del domingo –calificada por medios locales como la mayor de su tipo en todo el mundo- alcanzó tales proporciones que muchos de los asistentes tuvieron que esforzarse por entrar en el recinto habilitado y colapsaron las principales vías que conducían al lugar. Los servicios de transporte público como el metro, los autobuses o ferries ofrecieron traslados de forma gratuita hasta Yenikapı; además de poner a disposición de los manifestantes 7.000 autobuses, 203 barcos y 10 ferries, las autoridades municipales entregaron hasta cinco millones de botellas de agua y un millón de paquetes de comida gratuitos a los asistentes a la protesta.

El evento estuvo también rodeado de estrictas medidas de seguridad, incluyendo 25.000 agentes de policía, 728 miembros de personal sanitario y varios helicópteros y barcos; un total de 22 máquinas de rayos X y 165 arcos de seguridad con detectores de metal fueron desplegados para acceder a la zona de Yenikapı donde estaba convocada la concentración: todas estas cifras dan una idea de la magnitud de la congregación que tuvo lugar el domingo en Estambul, al que además de las principales autoridades políticas del país acudieron destacadas personalidades de la sociedad y el mundo de la cultura y el deporte, así como los líderes religiosos de las principales confesiones incluyendo las minorías cristianas y judías de Turquía.

El acto se inició en torno a las 17:00 hora local (16:00 CET) con un momento de silencio en memoria de las víctimas del 15 de julio seguido del himno nacional; posteriormente se recitó el Corán por los caídos en la noche del golpe, y subió al escenario Orçun Şekercioğlu, uno de los civiles heridos al salir a la calle a enfrentarse a los militares golpistas.

Dispararon a mis amigos a mi derecha e izquierda, pero nosotros seguíamos avanzando”, dijo Şekercioğlu desde una silla de ruedas, ya que perdió una pierna al resultar herido en el Puente del Bósforo, ahora rebautizado como Puente de los Mártires del 15 de Julio. “Esa noche me di cuenta de que formo parte de una nación muy grande. Fue un nuevo Çanakkale, una nueva lucha por la independencia”, añadió hablando ante la multitud.

Los líderes del AKP, CHP y MHP, unidos por primera vez

La enorme manifestación de la que fue testigo el domingo Estambul contempló por primera vez una inusual imagen al ver a los líderes del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), del Partido Republicano del Pueblo (CHP) y del Partido del Movimiento Nacional (MHP) asistiendo y participando juntos en un acto público junto con el Presidente de la República, Recep Tayyip Erdoğan, quien lo había convocado oficialmente.

Inusualmente para un evento público, el Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Turcas, el general Hulusi Akar, no sólo estuvo presente sino que además se dirigió brevemente a la multitud; Akar, que fue secuestrado por los golpistas y se negó a firmar por la fuerza una declaración autorizando el golpe de Estado en la noche del 15 de julio, tuvo que interrumpir varias veces su discurso para dar gracias por los vítores del público, y recalcó que “los traidores fueron confrontados y derrotados como se merecían” gracias a la acción de los ciudadanos que salieron a las calles y plazas en todo el país.

Devlet Bahçeli, líder del MHP, fue el primero en subir al atril para dirigirse al público, afirmando que el 15 de julio fue otro intento de invasión y de dividir Turquía “como el Tratado de Sèvres” por parte de “marionetas del imperialismo disfrazadas de soldados turcos”, y se refirió a los seguidores del clérigo Fethullah Gülen –al que gobierno y oposición culpan de estar detrás del golpe- como un “cáncer” contra el que todos los turcos debían mantenerse unidos.

Seguidamente se dirigió a la audiencia el líder del principal partido de la oposición (CHP), Kemal Kılıçdaroğlu , quien subrayó que el fallido golpe de Estado del 15 de julio había dado a Turquía la oportunidad de unirse en nombre de la democracia. “Ahora hay una nueva Turquía”, aseguró Kılıçdaroğlu, añadiendo que todos los líderes políticos deberían aprender lecciones de lo ocurrido. “Eso me incluye a mí”, apostilló.

“Si podemos llevar esta fuerza y la cultura de la reconciliación incluso más allá, dejaremos una Turquía mejor para nuestros hijos”, insistió el líder de la oposición, quien leyó una lista de 12 puntos –similar a la que hizo pública durante otra manifestación contra el golpe celebrada el 24 de julio en Taksim- haciendo énfasis en la importancia del sistema parlamentario, la independencia de la justicia y los medios de comunicación, los valores de la República y la democracia.

En términos no muy diferentes se expresó a continuación el líder del partido gobernante AKP y primer ministro, Binali Yıldırım, quien también comparó el golpe con un intento de “ocupar nuestra tierra disfrazados con uniformes militares y de robar la voluntad popular”. “Gracias a Dios y gracias a nuestros mártires (caídos al enfrentarse a los golpistas) que descansan honorablemente bajo la tierra, hoy estamos viviendo en esta tierra unida como una sola, y con nuestro honor, independencia y solidaridad intactas”, dijo Yıldırım.

“Todo golpe de Estado que no nos mata, nos hace más fuertes. Al igual que aquí y ahora”, insistió el premier turco, que dio las gracias a los partidos de la oposición por su apoyo durante y tras el golpe. Yıldırım también prometió limpiar el país de los seguidores del clérigo islámico Fethullah Gülen, que vive autoexiliado en EE.UU. y para el que Ankara ha solicitado a Washington la extradición. “No actuaremos con venganza. Cumpliremos con la ley”, aseguró el primer ministro al prometer llevar al propio Gülen ante la justicia.

El parlamento debatirá reinstaurar la pena de muerte para los golpistas

Erdoğan fue el último en dirigirse al público asistente, que seguía colmando el área de Yenikapı pasadas ya más de tres horas desde el inicio del evento. “Nuestra presencia hoy (aquí) enoja a nuestros enemigos al igual que ocurrió en la mañana del 16 de julio (cuando ya había fracasado el golpe)... En esa noche hubo personas que arriesgaron sus vidas para detener el golpe y que llenaron las calles. La Historia recordará los nombres de nuestros mártires, con letras de oro”, aseguró.

Sobre una posible reinstauración de la pena de muerte en Turquía para aquellos implicados en el alzamiento militar, el presidente turco volvió a reiterar que esa decisión será sometida a debate y votación en el parlamento turco por parte de los diputados, y que si la Asamblea Nacional la aprueba, él ratificará esa decisión.

También criticó Erdoğan a la decisión adoptada la semana por las autoridades alemanas durante una manifestación por la democracia de la minoría turca en la ciudad de Colonia, prohibiendo que el propio Erdoğan se dirigiera en directo por video a los cerca de 50.000 asistentes que participaron en la protesta contra el golpe en Turquía.

“¿Dónde está la democracia (en Alemania)? Dejaron que esos que están en Kandil (el PKK) hablaran por videoconferencia (durante un festival kurdo celebrado en 2011)... Dejémosles que den de comer a los terroristas: les golpearán de vuelta como un búmeran”, aseguró el presidente turco, quien en sus últimas palabras –poco antes de darse por concluido el acto- pidió que las “vigilias por la democracia” en todo el país se prolonguen hasta el próximo miércoles.

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