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Política

Turquía registrará el consulado saudí por el periodista desaparecido

Estambul periodista desaparecido consulado khashoggi

09-10-2018 - 14:00 CET | Hispanatolia

Las autoridades turcas sospechan que Jamal Khashoggi fue posiblemente asesinado en el consulado. Su novia ha contado más detalles sobre la desaparición del periodista saudí.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Turquía confirmó el martes que Arabia Saudí ha dado permiso para que el consulado del país árabe en Estambul sea registrado, una semana después de la misteriosa desaparición del periodista y disidente saudí Jamal Khashoggi, del que las autoridades turcas sospechan que fue asesinado dentro del edificio.

El portavoz ministerial Hami Aksoy confirmó a los periodistas que Turquía llevará a cabo la investigación en línea con la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares como país de acogida del consulado, y con el permiso del jefe de la misión diplomática saudí, y añadió que la fiscalía, las fuerzas de seguridad y los servicios de inteligencia están siguiendo muy de cerca todo lo relacionado con la desaparición de Khashoggi desde que ésta fuera denunciada hace una semana.

Khashoggi, de 58 años de edad y conocido crítico de las políticas internas y externas de la monarquía absolutista saudí, despareció el pasado 2 de octubre tras visitar el consulado de Arabia Saudí –país del que es oriundo, aunque actualmente vivía exiliado en Estados Unidos- en Estambul.

Las autoridades turcas expresaron recientemente sus sospechas de que el periodista, que trabajaba como columnista para The Washington Post, habría sido torturado, asesinado y posteriormente trasladado fuera del consulado, posiblemente descuartizado. La Oficina del Fiscal Jefe de Estambul ha puesto en marcha una investigación sobre el caso.

Pese a que los funcionarios y responsables del consulado saudí han negado repetidamente las acusaciones asegurando que el periodista abandonó el edificio, las autoridades turcas insisten en lo contrario, como así lo demostrarían unas imágenes captadas por cámaras de seguridad divulgadas este martes, en las que se ve a Khashoggi entrando al consulado, sin que hasta ahora se hayan presentado evidencias de que posteriormente abandonara las instalaciones.

De hecho bajo las leyes saudíes, es fácil que una persona sea detenida por todo tipo de “crímenes” dado el amplio espectro de motivos por los que una persona puede ser acusada. Así y según las leyes antiterroristas y contra el cibercrimen, algunas disposiciones criminalizan por ejemplo a “cualquiera que se desvíe de su lealtad a los gobernantes del país, o que jure lealtad a cualquier partido, organización, ideología, grupo o individuo dentro o fuera (de Arabia Saudí)”.

Estas y otras disposiciones han permitido la persecución por parte de la teocracia saudí de numerosos activistas y ciudadanos activos en redes sociales, así como escritores. De hecho Khashoggi no es ni mucho menos el primer disidente en desaparecer o en ser secuestrado tras haber expresado abiertamente sus críticas hacia los líderes saudíes.

Khashoggi tenía miedo de acudir al consulado

En una entrevista concedida al Washington Post una semana después de su desaparición, la prometida de Khashoggi, una ciudadana turca de 36 años llamada Hatice Cengiz, explicó cómo fueron los últimos momentos en que acompañó al periodista desaparecido al consulado. Fue de hecho ella misma quien denunció a la policía turca su desaparición.

Acompañada por dos policías turcos durante la entrevista realizada en Estambul, y visiblemente asustada y falta de sueño, Cengiz explicó que ese día decidió no asistir a sus clases de doctorado para poder acompañar a Khasoggi. En el taxi de camino al consulado, la pareja habló sobre su futuro juntos, ya que ambos planeaban casarse pronto.

De hecho Khasoggi había pedido en septiembre permiso al padre de Cengiz para casarse con su hija, y éste había accedido pese a las iniciales reticencias debido a la diferencia de edad. Desde entonces la pareja había comprado un apartamento en Estambul, que ambos acababan de terminar de amueblar.

Ambos se habían conocido el pasado mes de mayo durante una conferencia ofrecida por Khasoggi, en la que Cengiz le hizo posteriormente una pregunta que llevó a una conversación posterior más en detalle. A partir de ahí se fueron conociendo y viendo más a menudo, y rápidamente surgió una fuerte conexión entre ambos.

Sin embargo para poder casarse con una ciudadana turca, Khasoggi necesitaba obtener un documento del gobierno saudí que demostrase que estaba divorciado. Ante esto, el periodista le había transmitido a la propia Cengiz sus dudas y temores sobre visitar el consulado saudí.

“En un momento dado me dijo ‘Quizás sería mejor si no fuera’. Estaba preocupado de que pudiera pasar algo”, explicó la mujer durante la entrevista. Sin embargo al final decidió acudir a una primera cita, que transcurrió sin problemas y en la que se le pidió que acudiera por segunda vez el 2 de octubre para completar los trámites.

Cengiz, que acompañó a Khasoggi al consulado y permaneció aguardando a que saliera en la sala de espera, se dio cuenta de que algo no marchaba bien cuando dieron las 4 de la tarde –el consulado cerraba de hecho sus puertas a las 15:30- y su pareja seguía sin salir.

“¿Dónde está Jamal?”, le preguntó a un guardia sin obtener respuesta. Lo mismo ocurrió cuando telefoneó a los responsables del consulado pidiéndoles explicaciones. Un empleado a la entrada del consulado le dijo a Cengiz que no quedaba nadie dentro del edificio.

En ese momento Cengiz se volvió loca. No podía ser, ¿cómo iba a desaparecer así? ¿Qué había pasado? Decidió entonces telefonear a un asesor del presidente turco, al que Khasoggi le había dicho a Cengiz que llamara si ocurría cualquier cosa. Avisó también a la policía y acudió a comisaría a presentar una denuncia por su desaparición.

Ese mismo día la policía le mostró las imágenes de las cámaras de seguridad a Cengiz para que identificase si el hombre que entraba en el consulado era Khasoggi. Ella lo confirmó. Esa instantánea del momento justo antes de entrar en el edificio es la única imagen que consta desde entonces de Khasoggi vivo, y es la que ha sido divulgada este martes a los medios de comunicación.

Sin embargo Cengiz sigue sin saber si su prometido está vivo o muerto, y eso es lo que más le desespera, no saber qué ha sido de él. “No pierdo la esperanza. Confío en que pronto sabremos qué le ha ocurrido, y aún tengo la esperanza de que esté vivo”, contó Cengiz. “Pero necesito saberlo, ¿dónde está Jamal? Tengo que saber qué le ha ocurrido”, insistió su prometida.

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