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Sociedad

Esta es la última persona del mundo que sigue siendo ciudadana de la URSS

Estambul mujer pasaporte urss

11-09-2019 - 00:00 CET | Hispanatolia

Aleksandra Dravetskaya, una ucraniana que vivía en Estambul cuando la URSS cayó en 1991, vive en Turquía en un limbo legal ya que su país se niega a reconocer su pasaporte soviético.

Una mujer nacida en Ucrania en los años 60 y que actualmente reside en Turquía se ha convertido, de facto, en la última persona del mundo que sigue siendo ciudadana de la URSS 28 años después de la caída de la antigua Unión Soviética. Esta es su curiosa historia.

Aleksandra Dravetskaya nació en la ciudad ucraniana de Rivne en 1961 cuando este país formaba parte de la URSS; a punto de cumplir los 30 años, Dravetskaya se dedicaba a comerciar con distintos productos viajando entre Kiev y Estambul; finalmente decidió establecerse en la metrópolis turca de forma ilegal, ganándose la vida trabajando en una empresa de limpieza de alfombras y como portera.

Cuando en 1991 la Unión Soviética se colapsó y Ucrania declaró su independencia, esta mujer seguía viviendo y trabajando de forma irregular en Estambul, donde continuó su vida hasta que pocos años después -a mediados de los 90- quiso regresar a su ciudad natal, y acudió al consulado de Ucrania en Estambul para renovar su pasaporte y poder así viajar a su país.

Su odisea comenzó al querer regresar a su país en los años 90

Ese fue el comienzo de su odisea. En el consulado el personal se sorprendió de ver su pasaporte de la URSS, y le explicaron una y otra vez que no podían darle un pasaporte ucraniano porque, en realidad, ella no constaba en ningún registro como ciudadana de Ucrania.

Aunque consultó todo tipo de abogados, Dravetskaya no pudo resolver su situación, por lo que se convirtió en una persona sin país y de hecho en la que -a sus 58 años- es posiblemente la única persona del planeta que aún sigue siendo ciudadana de la extinta Unión Soviética, tal y como acredita su pasaporte que es, de facto, el único documento legal que la acredita como ciudadana de un país (aunque éste ya no exista más).

Entretanto, la mujer continuó viviendo en Estambul y conoció a Doğan Yelkenci, un ciudadano turco que se ha convertido en su "marido" aunque en realidad nunca han podido casarse legalmente: su boda en Estambul sólo pudo celebrarse por vía religiosa, pero no por lo civil, por lo que oficialmente no quedaron registrados como un matrimonio legal.

Hace 7 años pudo ver a sus hijos y conocer a sus nietos por Internet

Hace 7 años y gracias a Internet, Dravetskaya logró contactar con su familia y con sus hijos, a los que no veía desde hacía décadas. Fue algo emocionante, ya que también pudo ver por primera vez a sus nietos, aunque fuera a través de la pantalla de un ordenador: ella no podía salir de Turquía ni entrar en Ucrania, bajo riesgo de que no se le permitiera luego entrar en ninguno de los dos países y se quedase en un "limbo".

Fue finalmente su familia la que, después de muchos años, pudo viajar a Turquía para que pudieran volver a reencontrarse después de tantos años. No obstante ella no dejó de intentarlo, acudió de nuevo al consulado de Ucrania en Estambul y volvió a solicitar que le dieran un pasaporte como ciudadana de ese país.

Sin embargo, ni siquiera presentando su certificado de nacimiento pudo lograr nada. La respuesta que llegó desde Kiev fue la misma: ella no era ciudadana de ese país. "De nuevo me respondieron 'En nuestros registros no consta ninguna persona con ese nombre' ", contó la mujer, añadiendo que el propio personal del consulado le ha confesado que no saben cómo solucionar su problema.

"Debido a que no tengo un documento de identidad, no he podido casarme legalmente, y no puedo abandonar Turquía para ver a mis hijos y a mis nietos", se lamenta Dravetskaya. En declaraciones recogidas por la prensa turca, la que es la última persona del mundo ciudadana de la URSS aseguró que su deseo ahora es ser ciudadana del país que la ha acogido. "Llevo viviendo aquí 23 años, y la verdad es que deseo mucho ser una ciudadana turca", afirmó.

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