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Sociedad

Continúan los esfuerzos para rescatar a las víctimas del terremoto en Turquía

Los equipos de rescate turcos recuperan a un bebé de entre las ruinas del terremoto

Los equipos de rescate turcos recuperan a un bebé de entre las ruinas del terremoto

26-10-2011 - 12:20 CET | Hispanatolia

Los últimos datos hablan de 461 fallecidos y más de 1.300 heridos, mientras la esperanza aún deja lugar para pequeños milagros entre las ruinas de los edificios.

Los equipos de rescate continuaban el martes luchando contra el tiempo intentando encontrar a más supervivientes del devastador seísmo de 7,2 grados que asoló el domingo la provincia suroriental de Van, que ha dejado ya según cifras oficiales 461 muertos, 1.352 heridos, y ha derribado 2.262 edificios, mientras se suceden las réplicas -la última de 5,4 grados- y decenas de miles de personas siguen sin hogar.

"La vida se ha convertido en un infierno. Estamos a la intemperie, hace frío, no hay tiendas", explicaba Ermin, un hombre sentado junto a un pequeño fuego en la ciudad de Erçiş, una localidad de unos 100.000 habitantes que ha sido la más afectada por el seísmo del domingo. Ermin agrega que su sobrino está atrapado entre los escombros de un edificio que hay detrás suyo, en el que los equipos de rescate han estado trabajando toda la noche. "Tiene 18 años, es un estudiante... Este es el tercer día (desde el terremoto), pero no puedes perder la esperanza. Tenemos que quedarnos y esperar", explica contemplando el fuego.

Ermin no es el único que se queja de la falta de tiendas de campaña suficientes para acoger a las decenas de miles de personas que se han quedado sin hogar (unas 40.000 según las últimas estimaciones). Varias voces críticas han acusado a la Media Luna Roja Turca de no haber garantizado que las víctimas del seísmo más necesitadas, en especial en los pueblos pequeños, hayan contado con un refugio en una época en que las temperaturas comienzan a ser bastante bajas. Varias televisiones mostraron imágenes de un grupo de personas desesperadas que peleaban por conseguir una tienda de campaña de un camión de la organización.

Pese a no ser la estampa general de lo que está sucediendo en la zona, la Media Luna Roja Turca pareció renunciar y anunció el martes el envío de otras 12.000 tiendas para proporcionar refugio a las personas que aún estaban sin refugio, y según declaró el vice primer ministro turco Beşir Atalay -que está supervisando las operaciones en Van- "A partir de hoy (martes) no habrá nada que le falte a nuestra gente".

Milagros y tragedias

En medio del desastre y la desesperación, parece haber aún un lugar para la esperanza. Mesut Ozan Yilmaz, un joven de 18 años que estaba tomando té con unos amigos en una cafetería cuando le sorprendió el terremoto del domingo y el edificio se vino abajo, es una de esas personas que puede contar que ha sobrevivido a la tragedia tras pasar 32 horas bajo los escombros.

"Era como el Día del Juicio", explicaba Yilmaz desde la cama del hospital en declaraciones al canal de noticias CNN Türk, contando cómo había sobrevivido gracias a que se refugió bajo una mesa. "El espacio que teníamos era muy estrecho. La gente luchaba por conseguir más espacio para sobrevivir. Mi cabeza descansaba sobre el pie de un hombre que había muerto... Sé que estaría muerto ahora si me hubiera dejado hundir psicológicamente", dijo.

Otro de los milagros que brindó la jornada del martes fue el rescate de un bebé de tan sólo 14 días que pudo ser sacado con vida de entre los escombros en Erçiş 47 horas después del terremoto. La pequeña Azra Karaduman fue inmediatamente atendida por los equipos médicos, mientras los equipos de rescate que trabajaban en las ruinas del edificio trabajaban para sacar a su abuela y a su madre, ambas también vivas. Precisamente la madre de Azra la sujetaba contra su pecho cuando los equipos la encontraron.

El martes sin embargo se supo también que Yunus Geray, un muchacho de 13 años rescatado el lunes de entre los escombros y que se convirtió en todo un símbolo de la esperanza tras ser fotografiado por un fotógrafo de la agencia Reuters en el momento de ser evacuado, había fallecido poco tiempo después camino del hospital.

En la foto Yunus aparecía confundido mientras esperaba ser sacado de debajo de las ruinas y con la mano de un hombre colgando sobre su hombro. La identidad del hombre que estaba sobre él no trascendió, pero quedó claro que con su cuerpo había salvado la vida del muchacho, que era el único superviviente vivo de un edificio que se había quedado aplastado y del que se habían sacado una decena de cuerpos sin vida.

Prueba de la confusión de Yunus es que cuando los miembros del equipo de rescate le dijeron que eran las diez de la noche, él exclamó: "Oh no, es muy tarde, no se lo digáis a mi padre..." El muchacho había salido de casa para ir a un ciber-café, donde le sorprendió el terremoto.

Su padre, Yusuf Geray, contó que su hijo tenía fracturas en piernas, brazos y el cuello cuando los rescatadores consiguieron milagrosamente sacarlo con vida de entre las ruinas del edificio. El muchacho sobrevivió más de un día bajo los escombros, pero los médicos detectaron que tenía una hemorragia interna y perdió la consciencia mientras era trasladado de urgencia al hospital, hasta que falleció pocos minutos después. Paradójicamente el padre de Yunus contaba entre lágrimas que su casa apenas había sufrido desperfectos por el seísmo, y que el muchacho había sido el único fallecido de su familia. Trágicamente, su deseo de salir de casa para chatear con sus amigos, le costó la vida.

Mientras tanto los esfuerzos siguen y el goteo de víctimas -pero también de supervivientes- no cesa. El miércoles, tres días después del seísmo, los equipos de rescate lograron sacar milagrosamente con vida de entre los escombros a otras tres personas, incluyendo a una joven profesora de 25 años, Seniye Erdem, que lo primero que hizo fue pedir agua y preguntar por su marido, fallecido sin embargo en el terremoto. Esta tragedia está despertando también toda una ola de solidaridad tanto dentro como fuera de Turquía, y las cifras de recaudación de fondos para la Media Luna Roja Turca para socorrer a las víctimas están batiendo todos los récords y generando una gran movilización social.

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