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Política

Dos policías asesinados durante las violentas protestas en Turquía

Protestas pkk kurdos diyarbakir

10-10-2014 - 00:00 CET | Hispanatolia

El número de fallecidos por los choques con las fuerzas de seguridad y entre grupos rivales supera ya la treintena, mientras las autoridades levantaban el jueves el toque de queda aún vigente en Diyarbakır.

Dos policías turcos fallecían a última hora del jueves y un tercero resultaba herido de gravedad en la provincia oriental de Bingöl, después de que un grupo de hombres armados atacara con armas automáticas a los agentes cuando estos inspeccionaban uno de los edificios quemados durante las protestas de los últimos días en Turquía.

El herido de gravedad en el incidente sería el jefe de la policía de Bingöl, Atalay Ürker, quien se encontraba en el lugar del suceso inspeccionando el lugar y contra el que parece que estaba dirigido el ataque. De los dos fallecidos, uno murió en el acto –el vice jefe de policía Atıf Şahin- mientras el otro –un inspector jefe- falleció tras ser trasladado al hospital.

Posteriormente y en una operación puesta en marcha tras el ataque, tres de los autores del atentado –posiblemente vinculados al PKK- morían y un cuarto resultaba herido durante un tiroteo con las fuerzas de seguridad turcas. Según destacaron medios turcos, se trata del primer intento de asesinato contra un jefe de policía provincial desde 2001.

Mientras, el número de fallecidos por las violentas protestas y enfrentamientos aumentaba a última hora del jueves a 31; cuatro personas morían en choques entre simpatizantes del PKK que pedían la intervención de Turquía para salvar a la ciudad siria de Kobane y un grupo rival en la provincia de Gaziantep, al sureste de Turquía; al mismo tiempo otra persona más fallecía en Mardin después de que varios individuos atacaran con cócteles molotov un puesto de la gendarmería local, tras asistir pocos minutos antes al funeral por dos de las víctimas de los últimos días.

En la misma provincia, en el distrito de Nusaybin, un puesto de vigilancia fronteriza del ejército turco recibía disparos procedentes de ambos lados de la frontera, en un incidente que dejó cinco heridos. También en Mardin, la agencia de noticias Anatolia informaba que dos personas muertas cuyos cuerpos fueron hallados el miércoles eran ciudadanos de Siria y Arabia Saudí, respectivamente. Al parecer y según el relato de algunos testigos, un grupo de simpatizantes del PKK detuvo el vehículo en el que viajaban en el distrito de Kızıltepe y los confundió con simpatizantes del Estado Islámico (IS) debido a que tenían largas barbas y no hablaban kurdo, tras lo cual ambos hombres –de 43 y 45 años- fueron asesinados. El fallecido de nacionalidad siria residía en la ciudad, mientras que la víctima de origen saudí se encontraba en Mardin visitando a un familiar.

Levantado el toque de queda en Diyarbakır

Mientras las autoridades turcas anunciaban el jueves el fin del toque de queda que aún estaba vigente parcialmente en la provincia suroriental de Diyarbakır desde el martes, cuando más de una veintena de personas murieron en los violentos enfrentamientos por todo el país pidiendo la intervención en Kobane; diez de ellas en Diyarbakır, donde partidarios del PKK y de la organización rival Hezbolá–un grupo islamista radical de Turquía, no relacionado con el Hezbolá libanés, cuyos miembros son mayoritariamente kurdos- se enfrentaron entre ellos con armas de fuego, cuchillos y palos.

Según cifras proporcionadas el jueves en conferencia de prensa por el ministro turco de agricultura Mehdi Eker, que es oriundo precisamente de Diyarbakır, un total de 124 edificios resultaron dañados desde el martes por acciones de grupos violentos, incluyendo 14 oficinas públicas, 15 bancos, 5 sedes de partidos, y nada menos que 34 colegios, muchos de ellos quemados.

A todos ellos hay que añadir 27 vehículos privados y 20 de propiedad pública que resultaron destruidos, y numerosos saqueos especialmente en tiendas. Según Eker, que aprovechó para felicitar a los ciudadanos que respetaron el excepcional toque de queda decretado para frenar los disturbios, 116 personas han sido detenidas en los últimos días en Diyarbakır en relación con estos incidentes, y otras 294 serán sancionadas por violar el toque de queda. 

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