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Bosnia conmemoró los 25 años de la destrucción del puente de Mostar

Mostar y el Puente Viejo

Mostar y el Puente Viejo | Fuente: CC

10-11-2018 - 00:00 CET | Hispanatolia

Fue en 1993 cuando el Puente de Mostar, erigido en el siglo XVI por un discípulo del arquitecto otomano Mimar Sinan, se derrumbaba víctima de los disparos croatas en la guerra de Bosnia.

En medio de las preocupaciones por la economía y la situación política en el país, Bosnia-Herzegovina recordó el viernes el 25º aniversario de la destrucción del Puente Viejo (Stari Most) de Mostar, todo un símbolo de la época otomana y uno de los monumentos históricos más famosos de los Balcanes.

Construido en el siglo XVI sobre el río Neretva, con una longitud de 30 metros y 4 de ancho, y flanqueado por dos torres (la Torre Halebija y la Torre Tara), fue un 9 de noviembre de 1993 cuando, a las 10:15 de la mañana, las fuerzas croatas lo destruyeron siguiendo órdenes directas de su comandante, Slobodan Praljak.

La prensa de Sarajevo afirmó entonces que más de 60 impactos de proyectiles de mortero alcanzaron el puente antes de que se colapsara. Praljak, más tarde declarado criminal de guerra, se suicidó en 2017 ante el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia instantes después de ser condenado a 20 años de prisión.

Convertido en todo un símbolo de la guerra en Bosnia y de la división étnica en un conflicto que entre 1992 y 1995 dejó más de 200.000 muertos y fue testigo de las mayores masacres desde la II Guerra Mundial, las dos mitades de Mostar quedaron incomunicadas –salvo por un puente atirantado provisional construido por militares españoles y portugueses de la UNPROFOR- hasta que el Puente Viejo fue reconstruido gracias a la aportación de fondos de varios países europeos y de Turquía.

De la obra se encargó la empresa turca ErBu, que empleó técnicas de construcción otomanas y parte de las rocas originales caídas al río. Tras tres años de trabajos y más de 15 millones de dólares, el puente de Mostar reconstruido fue inaugurado el 23 de julio de 2004. Un año más tarde la UNESCO declararía al puente junto con el barrio circundante en la ciudad vieja de Mostar Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Considerado como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura islámica de los Balcanes –de hecho su destrucción por los croatas fue considerada en su día como un intento de borrar el pasado otomano de la región- el Puente Viejo fue originalmente diseñado por Mimar Hayruddin, aprendiz del famosísimo arquitecto otomano Mimar Sinan, autor de algunos de los edificios más bellos y grandiosos del Imperio.

Pese a su reconstrucción, que lo ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos no sólo de Bosnia sino de los Balcanes, hoy día al mirar al que es el símbolo de Mostar los bosnios siguen recordando el sufrimiento y la destrucción de la sangrienta guerra de Bosnia.

De hecho 25 años después las heridas dejadas por la guerra –como los agujeros de las balas aún en muchas paredes- siguen sin taparse del todo en Mostar, conocida como la ciudad más dividida de toda Bosnia... Porque aun con el Puente Viejo reconstruido, la realidad es que sigue habiendo dos Mostar separadas por el río Neretva: una ciudad en la margen derecha del río habitada por bosnios musulmanes, y otra ciudad en el margen izquierdo de mayoría croata y católica.

Fue un instante que nunca olvidaré”, asegura Alija Behram, un periodista bosnio que fue testigo del colapso del puente hace 25 años y el primero en informar a los medios de comunicación de todo el mundo: “Fue el día más duro de toda mi carrera profesional”, añade.

“Para nosotros el Puente de Mostar no es un puente cualquiera. Teníamos una conexión emocional con él. Nos reuníamos con nuestra amada en el puente y gritábamos nuestro amor allí mismo. Saltábamos desde él a las frías aguas del Neretva... El Puente de Mostar era entonces el corazón de la ciudad, al igual que lo es ahora”, concluye Behram.

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